Lenguaje y Comunicación II
La forma en que la humanidad se acaba el planeta
Wendy Miroslava Anzastiga González
Diana Becerril Hernández
Diego Candido Bacilio
Luis Felipe Enriquez Becerril
Oscar Uriel Figueroa Cruz
1. Introducción
Con este ensayo se busca mostrar los daños ambientales que
la humanidad está generando a causa del consumo de los recursos, ya que este
tema llama la atención de las personas porque cuesta trabajo aceptar que
nosotros somos los principales responsables de estos detalles, con el pretexto
de cubrir nuestras necesidades.
La vida en general, cada día se daña con las acciones que
vamos ocasionando a lo largo de los años, es nuestra decisión elegir entre la
vida o la muerte, el disfrutar o el sufrir, el mantener o dañar. El medio
ambiente necesita de nuestra ayuda, necesita de un cambio, el cual sólo puede
ser generado por nosotros, por nuestras ganas de vivir, de disfrutar y de
mantener una luz que nos indique que aún hay esperanza, que aún se pueden
remediar los hechos y corregir los errores. No busquemos culpables, cuando
sabemos que “hombre y consumo” lo son; no busquemos excusas, que son las
necesidades que surgen de la nada quienes ocasionan el daño. Veamos nuestro
entorno y solos nos daremos cuenta de la realidad en la que vivimos, y que la
principal víctima se llama medio ambiente.
2.
Desarrollo
2.1.
Del consumo a la destrucción
Es claro cómo el problema planteado crea conflicto entre
las sociedades consumistas, es decir, aquellas que tienen una gran tendencia hacia
gastar bienes, en algunas ocasiones innecesarios, pero es aún más grave no
darse cuenta de la grande problemática ambiental que con esas acciones se van
generando, ya que actualmente la sociedad está cayendo en un consumo excesivo,
agotando cada día más los recursos del ambiente, utilizando más de lo que en
realidad necesitan sin darse cuenta que algún día todos esos recursos se
acabarán y el daño será irreversible, porque los recursos no son finitos y no
renovables. Una de las
principales obligaciones que tenemos es la promoción de modos o maneras de
consumo, para esto necesitamos tener un estilo de vida “bueno”, ya que nos
encontramos en una época en donde enfrentamos grandes retos sociales y de igual
manera ecológicos, cambiar nuestros hábitos de consumo resulta ser un tanto
complicado, pero es bastante necesario modificarlos porque gracias a nuestras
acciones de compra y consumo somos responsables del impacto ambiental generado
(Álvarez, 2016: p.2).
Hablar acerca de consumir de manera responsable nos
ayudaría a buscar hacer conciencia sobre la importancia y consecuencias que
tienen para el medio ambiente y nuestra salud cada una de las selecciones que
tenemos en consumo. Es cierto que no se deben dejar de lado las necesidades que
existen en una sociedad. Sin embargo, el abastecimiento de las necesidades
básicas del hombre está en crecimiento y también la contaminación, pues para
que se consuman cosas, es preciso producirlas y, en este punto del proceso, es
donde comienza el deterioro del medio ambiente. Sabemos que gran parte de lo que
consumimos se convierte en basura, y si hacemos un análisis de riesgo, podemos
darnos cuenta de la importancia de medir la probabilidad de sufrir daños.
2.2.
Repercusiones económicas
Tantos son los problemas ambientales que éstos afectan
directamente a la economía de cada familia del mundo. El consumo excesivo
genera recientes preocupaciones no sólo por los problemas ecológicos sino que
también por la crisis económica que se está iniciando en diversos países.
Londoño (2006) afirma que:
La crisis ambiental que vive nuestro planeta a causa del
consumo innecesario del hombre han llevado a los economistas a interesarse por
los elementos del proceso económico que quedan al margen de sus prácticas,
análisis y cálculo financiero de la sociedad consumista. (pp. 118-120)
¿Qué piensan, acaso los datos no son claros? Sería una
manera poco efectiva preguntarle a cada persona cuánto es lo que gasta, y si
está consciente de cuántas son las repercusiones ambientales que crea con una
compra. No son las compras lo que genera el conflicto, es la ética ambiental,
es el crecimiento poblacional, pero como lo menciona Burruezo la demanda depende
de cada individuo, de qué y cuánto consume (Burruezo, 2010: p.118).
2.3.
Los riesgos a la vida
Tú adolescente, ¿Cuántas veces te has puesto a pensar del
mundo que les dejarás a tus hijos? A veces la vida en estos instantes es tan
difícil que las ganas de vivirla disminuyen, viendo problemas ambientales aún
más. Tenemos que hacer un análisis de riesgo y así darnos cuenta de la
importancia de medir la probabilidad de sufrir daños, enfermedades, muerte o
algún otro peligro; pero si esto no ocurre, pensemos que los principales
perjudicados serán nuestros hijos. No se nos olvide que conforme va creciendo
la población, se consume más de lo que se llega a producir, démonos cuenta que
la principal consecuencia será que los recursos se agoten, porque estos nos son
infinitos.
Existen diversos ejemplos de cómo nos daña el deterioro
ambiental. Dávila (1999) nos menciona “el agotamiento de recursos energéticos,
la contaminación atmosférica, la contaminación y degradación del agua, la
pérdida de áreas naturales y fauna, y la pérdida de tierras agrícolas” (p.
208). Esto nos dice que es evidente que el medio ambiente debe de ser protegido
por un bien común y que son muchas las consecuencias que no vemos.
2.4. ¿Cómo salvar el fin del planeta?
El título del ensayo no lo dice todo, al final la humanidad
se está acabando a la humanidad. Y la humanidad es la única que puede salvarse
a sí misma, porque después de analizar las grandes problemáticas ambientales,
es tiempo de reducir las tensiones a las que se somete el planeta. Porque es
cierto que tenemos como seres humanos, al igual que todos los seres vivos, el
derecho de disfrutar de un medio ambiente adecuado.
La cuestión es cómo podemos lograrlo, la manera más
adecuada es instaurando modalidades de consumo, sin dejar de lado las
necesidades básicas de la humanidad, entonces estas modalidades deben de ser de
consumo sostenible, las cuales garanticen crear una relación positiva entre el
planeta azul y las necesidades de la población (Beltrán, 2002: p.25)
¿Creen que estas actividades serán fáciles de realizar?
Nosotros creemos que sí, pues el ser humano afronta nuevos retos en un mundo
cada vez más globalizado. Estas propuestas no serán posibles si cada persona no
se toma realmente enserio lo que desea, en este caso como ya dijimos es un bien
común, esto implica que cada persona dé razones suficientes para que nosotros
tomemos conciencia de que al cambiar la realidad de la naturaleza sea sin
destruirla.
Realizar un cambio extraordinario en nosotros desde el
hacer, pensar y sentir respecto a lo que ha pasado y pasó hoy; sin importar
cuanto tiempo tenga de vida los recursos naturales; lo que realmente importa es
hacer conciencia el uso que le damos a los recursos que tenemos prestados.
3.
Conclusiones
Como seres humanos tenemos dos opciones, una, abrir los
ojos y darnos cuenta de lo que le estamos haciendo al medio ambiente con
nuestras acciones relacionadas al consumo y accionarnos para erradicar esta
situación contaminante; o bien seguir contaminando, sin ninguna preocupación
del futuro que les espera a nuestros descendientes y quizá también a nosotros,
porque aún nos queda un largo recorrido, y no pensamos en las consecuencias que
traerá consigo nuestro desinterés. La opción que por lógica nos conviene como
una sociedad racional es la primera, se ha visto que algunas personas están en
el proceso de abrir los ojos, sin embargo les falta accionarse, sabemos que es
un paso difícil de hacer pero es lo mejor para todos, pues nosotros tendremos
una mejor calidad de salud y el medio ambiente una mejor calidad ambiental.
Crear conciencia en uno mismo es el primer paso para librar
estos problemas, que en un futuro ni nosotros mismos podremos retroceder y
desearemos regresar al pasado, en las instancias donde teníamos el poder de
decidir sobre nuestro futuro y del planeta. Pensemos que el cambio aún está en
nuestras manos, que no dejemos agotar los recursos, que le dejemos el mejor
mundo posible a nuestros hijos, que no dejemos más enfermedades de las que ya
existen, que el planeta sea el mejor de la historia y no el peor.
Después de lo expuesto sólo resta decir que la
responsabilidad de un medio ambiente libre de problemas recae en la humanidad,
y que sólo se le puede dar una solución si miramos de cerca la realidad
ambiental en la que vivimos.
Finalmente, podemos concluir que sólo con reducciones en el
consumo de las sociedades, en mayor medida, es posible evitar afectar drástica
e irreparablemente la capacidad del mundo natural de sostener la vida y la
calidad de la misma.
Esperamos que la información mostrada, no sólo haya hecho
darse cuenta a la mayoría de las personas de la crisis ética en la que vivimos
sino que ayude a generar un cambio positivo en una sociedad que pide a gritos
ser salvada. Es necesario desarrollar criterios y métodos para evaluar los
efectos sobre el medio ambiente del consumo irresponsable. Las líneas de este
ensayo deben expresarse en forma de indicadores claros a fin de poder informar
a los consumidores y a los encargados de tomar las decisiones correctas.
Referencias
Álvarez, L. (2016, 15 de octubre). Consumo y medio
ambiente. Revista del consumidor. Recuperado de www.revistadelconsumidor.com
Beltrán, L. (2002). Consumo sustentable como
derecho-obligación para disfrutar de un medio ambiente sano. Región y Sociedad,
vol. XIV (núm. 23), pp. 191-196.
Burruezo, P. (2010, 1 de julio). Aumento
de consumo del medio ambiente. The
Dávila, F. (Ed.). (1999). Ciencias
Ambientales: Ecología y Desarrollo Sostenible.
Querétaro, México: Prentice Hall.
Londoño, C. (2006). Los recursos naturales y el medio
ambiente en la economía de mercado. Revista Científica Guillermo de Ockham,
vol. IV (núm. 1), pp. 25-42.


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