jueves, 10 de noviembre de 2016

Recuperando el pasado


Las Nueve Nubes de la Sociedad














Historia de México 

“Respeto, preservación y difusión del patrimonio cultural de la zona arqueológica de Huamango”

Introducción
Dentro de la cultura de una sociedad podemos apreciar que esta posee aspectos manifiestos y aspectos encubiertos. Así un antropólogo que llegue a la comunidad podrá ver y describir los objetos que usa la gente (casas, vestimentas, utensilios, etc.), pero hay aspectos a los que no podrá acceder nunca plenamente a través de la simple observación. Por ejemplo las creencias religiosas, los poderes que atribuyen a determinadas plantas, los valores morales.
Es por eso que cuando hablamos de los aspectos que nos identifican no podemos dejar de lado la preservación de los mismos. El término preservación hace referencia a que alguien o algo se mantiene protegido para evitar algún problema o daño. En un sentido cultural cada país tiene un patrimonio cultural, como lo explica Díaz (2007) “es un conjunto de manifestaciones diversas que hemos recibido de nuestro pasado, que han llegado a ser testimonios insustituibles,  que representa el desarrollo de una sociedad el cual debe de ser inculcado como un valor en futuras generaciones”. Ejemplo de ellos son obras de arte, edificios históricos, documentos relevantes. Todos ellos se deterioran con el paso del tiempo y es necesario cuidarlos y protegerlos para que sigan formando parte del patrimonio, como elementos de la historia de una nación. Es adecuado intentar mantenerlos y cuidarlos, para ello se realizan acciones para su mantenimiento o preservación.
Unos de los patrimonios que se deben conservar, es decir, que mediante operaciones y técnicas se debe prolongar la vida de estos bienes culturales, son los monumentos históricos y zonas arqueológicas. Por una parte un monumento histórico es una estructura (De conceptos, 2016) que recuerda a algún personaje, un acontecimiento histórico o un hecho relevante. Actualmente, los monumentos son obras públicas, declaradas monumentos históricos por ley, y por lo tanto protegidos por el Estado que hacen al patrimonio (Idem) cultural de la Nación a la que representan, simbolizados por cualquier manifestación documental con importancia (Idem) sociocultural. Y respecto al segundo término, la zona arqueológica es un lugar en el cual se ha preservado evidencia de actividades que han sucedido en el pasado (ya sean prehistóricas, históricas o casi contemporáneas), y que hayan sido investigadas utilizando la disciplina de la arqueología, significando que el sitio representa parte del registro arqueológico.
En esta ocasión nos hemos detenido a investigar el último término mencionado, una de las zonas arqueológicas que se le va dejando de dar importancia con los años es la zona arqueológica ubicada en el municipio de Acambay en el Estado de México, la cual es mejor conocida como Huamango.

Contexto Histórico de Huamango
Podemos describir a Huamango como un hermoso y apacible sitio lleno de interesantes leyendas. Sabemos que dentro de la historia de nuestro país este lugar fue poblado por la cultura otomí, por esto creemos que es importante identificar los contextos sociales y culturales que influenciaron o han influido en la cultura que hoy en día vivimos y nos desarrollamos.
Para llegar a la zona arqueológica hay que tomar un camino de terracería que sale del pueblo y que conforme va subiendo nos va mostrando la forma de vida que la gente del lugar ha conservado durante tanto tiempo, pues consideran valiosa su cultura de origen, algo que vamos perdiendo como sociedad cada día. En el valle, mirando al sur, se aprecian los cerros de Atlacomulco y Jocotitlán; al poniente el cerro Colmilludo, al oriente la peña Redonda y el Balcón del diablo, y al norte el cerro de Peña Ñado. Al llegar a lo más alto de la Mesa de San Miguel, rodeadas de encinos y árboles de Tepozán se encuentran las ruinas de la pequeña zona arqueológica de Huamango.
Huamango, en náhuatl significa “el lugar donde talla madera”, en la mayoría de ocasiones no se toma en cuenta el significado en otomí, el cual es “pie largo de casa”. Se dice que estuvo habitado por los individuos de la cultura otomiana durante el período de 900 al 1300 d.C (Aguilar, 2016) y se cree que debido a que la civilización otomí era nómada duró tan sólo este tiempo. Los otomíes que llegaron a habitar la zona hicieron un largo recorrido pues estos venían de Papaloapan Veracruz.
Una de las leyendas contadas es que en un principio el lugar fue construido y habitado por los toltecas de tula y posteriormente habitado por los otomíes durante mucho tiempo. Después de un terremoto los habitantes de Huamango salieron del sitio y se situaron en un lugar llamado Dongú, donde formaron un centro. Más tarde se trasladaron a donde hoy se conoce como el municipio de Acambay.
Han pasado 40 años desde que la zona fue encontrada (noviembre de 1976) hasta la actualidad, sin embargo el lugar no fue explorado al 100% pues la exploración de este solo duró 6 meses, en el año en que fue encontrada en Huamango regía el señor Maclovio Ruiz Pérez y como gobernador del estado de México se encontraba el Dr. Jorge Jiménez Cantú.

Muchos habitantes de la región dicen ser descendientes de los constructores de Huamango y por lo mismo cuidan y atienden tanto el lugar como sus costumbres. Uno de ellos es Don Felipe Aguilar Cruz el custodio de la zona arqueológica, quien es una de las voces vivientes de esta cultura y que ha durado 28 años en dedicar su vida a este lugar, sabe tanto de esta civilización como si él hubiera vivido en aquella época.

Los otomíes adoraban a la “Madre vieja” y al “Padre viejo que eran considerado sus dioses.Ellos tenían un sistema de economía que era el trueque. ellos producían su propio alimento el cual era sacado de sus cosechas, principalmente semillas como maíz, trigo, cebada y frijol para cultivar estas semillas utilizaban la yunta de reses. Su moneda era llamada “tejo” el cual solo podía ser usada por los monarcas.
Hoy en día los lugares que están abiertos al público en la zona arqueológica son “El Palacio” que es una estructura parecida a la de una pirámide, las escaleras para poder acceder a la cima de la construcción tienen una estructura estrecha en cuanto a cada escalón, solo es posible subir de lado ya que para los otomies significaba una reverencia hacia sus Dioses. Siguiendo con la construcción llama “Altar”, ésta también tenía la estructura piramidal, aquí se realizaban ritos como el ofrecimiento del incienso y los sacrificios humanos.
El “Templo del Guerrero” también tenía la estructura de una pirámide, en este lugar solo pidan acceder los grandes guerreros, aquí ellos realizaban diferentes actividades como sus entrenamientos.
Cada una de las 3 construcciones tienen niveles por eso se ven como pirámides, cada nivel significa una generación.

Conclusiones

Las ruinas de Huamango son un gran lugar considerado patrimonio cultural, es uno de los motivos por los cuales visitar Acambay, y tiene gran relevancia en la actualidad. Esto es lo que nos produce un país rico en cultura y que en cada rincón de él podemos encontrar un granito de arena de nuestras tradiciones. La importancia por conservar dichos patrimonios cae en nosotros, y estamos seguros que cuidando zonas y sitios como Huamango podemos mantener nuestra identidad como país.
Es cierto que la realidad es otra, oír al custodio del lugar decir que los extranjeros valoran más este lugar que las mismas personas de nuestro país causa un gran impacto en tu persona, también nos comentó que como se ve en la actualidad el lugar es como lo abrieron, no han tenido la preocupación de modificarlo o mejorarlo y la única persona que se encarga de cuidar este patrimonio es él.
El uso que la sociedad de a este patrimonio cultural es meramente de visita, para todas aquellas personas a las que les interese todo lo relacionado con lo antiguo, las culturas y sobre todo que tengan respeto hacia estas construcciones que nuestros antepasados nos dejaron para así poder protegerlas, cuidarlas y sobre todo que en futuras generaciones se siga manteniendo el interés y el respeto por todos estos patrimonios que por lo regular la gente hace a un lado, porque no están informados de todo lo que pasó en dichas zonas.
Visitar y conocer lugares llenos de cultura como lo es Huamango es una experiencia asombrosa ya que en ellos guardan historias que tal vez nosotros no conocíamos, y que con su visita además de conocer nuevas historia estamos ayudando a que ese tipo de zonas arqueológicas no desaparezcan para que futuras generaciones también conozcan cómo era la vida en la época de las culturas prehispánicas, en esos lugares podemos encontrar, edificaciones que no son como las de ahora sino que están hechas con materiales que en ese entonces se encontraban en el campo, estos es algo significativo para la sociedad ya que es un cambio importante para nosotros ya que a comparación de nuestros ancestros nosotros contamos con la tecnología este cambio ha surgido por un proceso histórico lleno de altibajos
Al recorrer Huamango se vive una experiencia increíble ya que convives con otras personas y conoces otras creencias y costumbres, es importante conocer las culturas que habitaron ahí puesto que se están perdiendo los conocimientos y las zonas arqueológicas ya que no les dan el respeto y el cuidado necesario.

El conocer estos lugares no solo te deja conocimientos, sino que también te hace reflexionar en muchas cosas, y te hace una persona con un poco más de cultura. En México cada uno de nosotros deberíamos visitar estos lugares y apreciar lo nuestro y cuidarlo. Ahora será importante que se respete, preserve y difunda una de las más cercanas vistas hacia el pasado, el patrimonio cultural de la zona Arqueológica de Huamango.
Fuentes consultadas:
Aguilar, F. (2016).
De conceptos (2016). Consultado en: Noviembre 3 de 2016. En http://deconceptos.com/ciencias-juridicas/patrimonio


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